RUINAS DEL MESON DE CAXITLÁN

Humberto Muñiz Mercado

Cronista Municipal.

Manzanillo, Colima.

Fotografía y Alegoría del Mesón de Caxitlan, ubicadas en el área del antiguo poblado indígena, que los Peninsulares, fundaron en 1523, la Primitiva Villa de Colima, y uno de los Primeros Ayuntamientos fundados en el Occidente de la Nueva España, cercana a una huerta de cocos, en la cercanía al poblado de Caleras, en la Municipalidad de Tecoman, Colima.

A L E G O R Í A

De la Prosa del Pbro. Lic, Roberto Urzua Orozco, nos regala estas letras, alusivas al sitio histórico Colimense.

” …Mesón de Caxitlan, para detenerse a refocilar, la vida.

Se le topaba el viandante sobre el Camino Real de Colima, a la fresca vera del río Nahualapa, donde al nacer del sol inclinado Valle, se puede Atalayar, lo azul de un océano, en las afueras del pueblo de San Francisco Caxitlan, y a dos leguas del Pueblo indigena de Santiago, Tecoman.

Construcción rudimentaria, hijo natural de ” Criolla ” venta y nieto de la “Hospedería”.

Aparecio aqui para ofrecer, refugio, refrigerio y alivio al cansancio del viajero, por la primera mitad del siglo XVII, cuando se incrementaba su fábrica con gruesos muros de ladrillo, establos y cisternas, fue casi destruido por los varios terremotos, de 1749 y 1818.

Despues de un triste vegetar entre penurias, pereció ahogado por la tosca maleza costeña, y los rudos trotes de acontecer histórico, en el momento en que México, alcanzaba la edad madura, decidió ser libre.

Ya entonces, desde el mesón de Caxitlan, se oteaban, como en los atardeceres de hoy, encendidos crepúsculos de afanes patrios sobre largos horizontes, de nebuloso anhelo.

El caminante que cruzaba su portón, cargando el morral apretado de fatigas, estaba seguro de encontrar, ahí la fresca paz de rojas tejas de barro, y comida, tan simple y buena como la vida misma.

Por la noche, como sucede todavía en el valle, bajo un cielo restirado que estrenaba estrellas cada vez, se gozaría del platique con los demás huéspedes ; se hablaba de ideas tan nuevas, como la brisa salobre que llegaba cada tarde, de tesoros escondidos, de noticias venidas allende el mar, de un nuevo muerto “aparecido “.

Nacer de nuevos días, todos convertidos en canción, sol, polvo y vida, marcharían por los doce rumbos de la rosa de los vientos. Solo quedarian ahi, recostadas contra el salitroso paisaje de la costa, como mojoneras,para separar recuerdos, las ruinas fantasmales del Mesón de Caxitlan, en la orilla del Valle de Tecoman, Colima….” ( SIC ).

El dibujo es obra de Alvaro Rivera.

D.R.HUMBERTO MUÑIZ MERCADO, CRONISTA, MUNICIPAL MANZANILLO, 2020.